15 jul. 2009

CG - Joaquín Arellano "El Niño"



Cierto es que siempre fui un culo inquieto en cuanto a música se refiere, después de mi paso por Muro, incorporación a Saratoga. Tras la salida de aquí nos inventamos el grupo Alien, que desgraciadamente no dio gran cosa de lo que hablar dado que el mono de escenario hace que mis huesos vuelvan a parar en los siempre queridos Muro, a los cuales menos de un año después les anuncio mi salida.









En el impás de tiempo que transcurre desde dicho anuncio hasta que lo hago efectivo después de cumplir con los compromisos que el grupo tenía adquiridos, alguien me llama y me propone la incorporación a las filas del grupo Ñu, a lo cual tras largas deliberaciones conmigo mismo y con el espíritu del oso, Manitú y alguno más digo…… Po vale.









Alguien me pasa dos cintas (sí, cintas, de las de casette, es que de esto hace más de quince días) con treinta y dos temas de los susodichos Ñu, ante tamaña barbaridad me digo a mi mismo.”hay que joderse…… quien me mandará a mí meterme en estos berenjenales” pero mi arrojo y profesionalidad sobradamente no demostrados en multitud de ocasiones me llevan a estudiarme los treinta y dos puñeteros temas, a lo cual me digo, “Ole con un par” transcurre el tiempo y esa ingente cantidad de canciones comienza a caer en el mar del olvido de mi castigada mente, aproximadamente al no sé cuanto tiempo me digo, “Estos cabrones han pasado de mí, pues que les den” e inmediatamente después suena mi teléfono y con las treinta y ya no recuerdo cuantas canciones más olvidadas que el copón alguien me dice, “Niño! Te has mirado los temas no? Pues esta tarde pásate a ensayar que el sábado tocamos” Ante lo cual vuelvo a decirme “Ole, con un par”.









Y allí estaba yo delante de unos tipos muy majos y carisonrientes que esperaban mucho de mí y obtuvieron lo que merecían, nada, o mejor dicho, una tarde entera contando chistes y bebiéndonos la cerveza del Molina, porque de tocar ……poco poco. Pero esta es otra historia.







Lo que sí puedo decir de aquella experiencia con Ñu, es que me quedé con la cara de dos de aquellos tipos, Pedro y Juanmi, como supongo que ya imagináis, y tras el paso por Ñu y echarles una manita a mis amigos Ankhara, hasta que encontraron un nuevo batería, surgió el grupo CUATRO GATOS, que es el que nos ocupa, y como supongo que de aquí para adelante ya os cuentan mis pesadísimos compañeros yo lo dejo aquí, pero quería que supierais de dónde surgió esta excelente banda que aún no ha empezado a
dar que hablar todo lo que debe. Un ya largo
periplo con CUATRO GATOS que en los últimos
años me lleva a descubrir una faceta de mi sobrina Raquel hasta ahora desconocida para mí, “pero si resulta que la mielda la niña es fotógrafa, vaya, y resulta que es buena” desde entonces ha sido reclutada para el emporio CUATRO GATOS realizando el excelente trabajo (compartido con el gran R. Pecellín) que está a la vista de todos ustedes en nuestro último trabajo “El sueño de la razón”. Teniendo en cuenta que la conozco desde que nació y ya la había dado por perdida, dicho trabajo es algo que a la reina y a mí nos llena de orgullo
y satisfacción.





Besikos.
J. Arellano “El niño”

Batería, filósofo, futuro alzémico y probablemente medio tonto.

1 comentario:

rakelam dijo...

Pues... claro que soy buena!!! jeje acaso crees que... alguien de la family no lo es??
Cada uno en su "rama"/"tema".

Un besazo